¿Realmente puede morir El Molino?
Bailarina clásica y contemporanea, muchos años de duro trabajo desde la tierna edad de 5 años. Resumiendo, para una bailarina El Molino -idem- "terrible". Deprimente y dramático son los adjetivos que venian a mi mente ante el ofrecimiento de formar parte de su espectáculo (Annie lo sabe bien). Pero por circunstancias que no vienen al caso, pude disfrutar de pisar esas sabias tablas y formar parte de esa gran familia (con sus "dimes" y ect. como todas las familias). Pero por suerte todos mis inútiles y equivocados prejuicios se vieron diluidos como suelen desvanecerse todas las necias ideas preconcebidas. Fue increible estar en esa gran farándula. Una pollera con profesión artista en su DNI, (Besos Tina). Unos artistas tan grandes que podian llenar el mejor escenario del mundo. Chicas que se desnudaban y contorneaban, lozanas y puras. Estupendos cómicos, luces azules, purpuras, rojas... cambiantes... pura magia... verdadero espectáculo. Zapatos que pagar, medias que pagar y zurcir, y detrás del escenario todas las tristezas, todas las alegrías y de vez en cuando una aspirina que curaba todos los males. Amigos entrañables dentro y amigos entrañables en las butacas. Lágrimas por los que marcharon, pero al igual que ellos los demás, como pajaros sin furia, lloviendo o con sol, siempre acompañándonos cada tarde, y al final del espectáculo, como ofrenda a nuestra labor, el paquetito de cigarrillos favoritos. ¿Está el morir justificado? ¿Es que realmente puede morir el Molino? Después de tantos años creo que, aunque sus puertas estén cerradas, su estructura derruida, existe un pacto secreto entre todos los que participamos de su gran magia, los que estamos aquí y los que, más fuertes, nos miran desde arriba. Un beso grande Antonio Vargas.
Mabel 1985-1987
Enviada por: Mabel - 54 años