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EL MOLINO: UN NOMBRE, UN ICONO
La azarosa historia de El Molino empieza en 1898, cuando el propietario de una tasca situada en la calle de Vila Vilà esquina Rosal (Roser), llamada La Pajarera, vende su local por 100 pesetas a un andaluz, que realiza reformas en el local, le cambia el nombre por el de La Pajarera Catalana y comienza a dar espectáculos, al principio sólo musicales que imitan el estilo de los que se ofrecen en los cafés Español y Condal, casi siempre a base de tríos o cuartetos y, en ocasiones, alguna banda musical.
En 1899 empiezan a actuar en La Pajarera Catalana artistas de variedades e incluso se llegan a representar algunas zarzuelas cortas. Su primera "gran figura" es el Caballero Felip, ventrílocuo y artista polifacético muy popular en los locales del Paralelo durante la primera década del siglo XX.
A partir de 1901 La Pajarera Catalana empieza a hacerse un sitio en el mundo del espectáculo del Paralelo, ya que mejora sensiblemente su programación y monta un restaurante dentro del propio local, con servicio a la carta, y llega incluso a organizar un servicio gratuito de "coches de alquiler" para facilitar el trayecto desde las Ramblas a su local. Este servicio era nocturno (empezaba a las 22:00), y el trayecto iba desde el Plà de la Boquería a La Pajarera y viceversa, pasando por la calle Conde de Asalto.
El día 1 de Abril de 1905 La Pajarera Catalana vuelve a cambiar de propietario, pasando a llamarse Gran Salón del Siglo XX, reinaugurando el local con el novedoso "cinematógrafo Gaumont", alternando el cine con las variedades, como ya se hacía en casi todos los locales del Paralelo debido al gran furor que el cine causó en sus inicios.
El 17 de Diciembre de 1908 se produce un nuevo cambio de empresa, que vuelve a cambiar el nombre de Gran Salón del Siglo XX por el de Petit Moulin Rouge.
En el mes de Julio de 1910 los empresarios, dejándose llevar por la moda de los nombres "afrancesados", rebautizan el local con el nombre de Petit Palais, pero tras 5 meses, durante los cuales realizan en el local una gran reforma que le dio a su interior la configuración que tuvo hasta su cierre, llevada a cabo por el arquitecto Raspall, el 17 de Diciembre de 1910 recupera el nombre de Petit Moulin Rouge. El nuevo local ofrece un esmerado servicio de restaurante a la carta servido, según reza en el anuncio, por "20 hermosas camareras, 20", al estilo de los anuncios taurinos ("6 bravos toros, 6").
En 1913 se ocupa de la dirección del local Antoni Astell, que modifica de nuevo el nombre, quitándole el "Petit" y rebautizando la sala como Moulin Rouge.
Se da la curiosa circunstancia de que en 1926 el Petit Moulin Rouge dejó de ser un local de espectáculo público para convertirse durante un breve periodo de tiempo en la sede del partido de Primo de Rivera, la Unión Patriótica Española.
En el mes de Junio de 1929 Astell, con proyecto del arquitecto José Alemany i Juvé, lleva a cabo la gran reforma de la fachada, construyendo la nueva fachada sobre la antigua, dejando en medio una cámara de aire, y colocando las características aspas giratorias que se convertirán en el emblema del local.
Tras el estallido de la Guerra Civil Española en 1936 y la victoria del bando nacional en 1939, se obliga a la sala a cambiar el nombre, prohibiéndose los nombres "afrancesados" y todos aquellos calificativos que hagan referencia al comunismo, por lo que se la bautiza con el que será su nombre definitivo: El Molino.
Fuente: textos de Miquel Badenas i Rico.
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